La mirada de una mujer enamorada
La mirada de una mujer enamorada transmite sentimientos, melodía y escribe poesía donde quiera q se encuentra, brilla de forma diferente y envuelve todo con su calidez, alcanza a traspasar tu piel, y logra llegar hasta tu alma y además puede acariciarla suavemente... La mirada de una mujer enamorada muestra el orgullo de sentirse así, irradia felicidad infinita y alegría absoluta, desborda colores inimaginables, se consigue palpar en ella el cielo, y llega el momento q percibes por instantes el motivo de su amor y te das cuenta del por q de su mirada...
La mirada de una mujer enamorada te hace sentir el fuego q la consume, la fuerza de su intensidad y el calor de su pasión, te hace casi tocar su imaginación sin limites, envolverte en un vaivén de imágenes y pensamientos, y por un breve segundo desear descifrar inútilmente el misterio q la envuelve...
No hay mirada más hermosa que la transmitida por el amor que produce amar a alguien o a algo, brilla de forma especial, se llena de vida, de arco iris de múltiples colores y de lluvia matinal, de olor a tierra mojada y a sueños cumplidos o por cumplir, se llena de imagenes del ser amado q refleja en sus pupilas, y logra q el q la mire, sienta palpar ese amor...
Cuando está cerca la persona que ama, palpita más fuerte su corazón, se estremece su cuerpo, vibra de emoción su alma, se llena de sentimientos, siente la necesidad de acercarse, de refugiarse en sus brazos, corre a su encuentro, desea transmitirle su calor, su calidez, lo toca, lo besa, lo siente, lo respira, lo desea, lo transpira, y a cada centímetro que la distancia se acorta, es menor el control de sus pensamientos hasta que llega el instante en que ya no es ella, sino su más íntimo ser q se manifiesta para lograr hacerla disfrutar del deleite gozar libremente de sus deseos más escondidos...
La mirada se transforma en color encendido, se transforma en pasión, en arrebatos y locuras, en lujuria infinita y poses inexplicables, la mirada de esa mujer se llena de la piel de él, se llena de su sabor de su olor, de su fuego, de su perversión y su ternura, se convierte en una mirada felina, q devora todo a su paso, que produce sensaciones intangibles en él, que lo seducen y llaman a pecar, que le piden que la devore a ella misma por completo, que le piden que la convierta en lo mucho que desea convertirse para él, que le piden que la convierta en toda una mujer, en toda una mujer entregada...
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