Y termina así, agotada,
extasiada, rendida,
sometida y amada,
disfrutando los momentos,
de sentir por toda su piel,
su tacto, su mirada,
su deseo, su calor y su fuego.
Y así, lentamente,
vuelve a la normalidad,
esa tempestad de lluvia y mar,
convirtiéndose en un manso lago
de aguas tranquilas y serenas,
ella evoca todo lo recién vivido,
sonríe entre sensual y tierna,
lame sus labios y vuelve a sonreír,
levanta la mirada y lo ve a él,
aún ahí, muy cerca de ella,
extasiado también,
amansado su fuego insaciable
y respirando lento, suspirando,
palpando en su intimo ser,
un amor infinito por ese cuerpo
tumbado entre las sabanas,
sintiendo un amor inmenso
por esa mujer que lo acompaña,
que ocupa su corazón y su vida,
y le abraza, le acaricia dulcemente,
la besa de forma tan delicada,
tan sutil, tan sensible,
ella se perciba amada,
deseada, protegida, mimada.
Él ilumina con su calidez
cualquier oscuridad,
derrumba por completo
cualquier miedo,
y calla con sus besos,
cualquier pregunta o duda,
Ella lo observa amorosa,
contempla ese rostro,
ese cuerpo, esa mirada,
ese hombre que ama tanto,
le sonríe unos segundos más,
y cierra los ojos,
para dejar que su corazón,
goce de la bella melodía
que en la cama, escribieron,
para seguir caminando entre nubes,
para seguir sintiendo en su piel,
los destellos finales del clímax,
para continuar estremeciéndose
con las ultimas pinceladas del placer,
el placer que le provoca en su ser,
el seguir teniéndolo dentro,
el seguir unidos, siendo uno solo,
respirando el mismo perfume a sexo,
a humedad, a orgasmos, a gemidos.
Palabras que florecen los jardines y que dibujan los contornos del sentir
domingo, 27 de marzo de 2016
miércoles, 23 de marzo de 2016
Éxtasis
Llegas, me llamas, obedezco,
camino hacia ti, te sonrío,
me miras con esa mirada de deseo
que me excita tanto,
me acaricias la mejilla,
me tomas con las dos manos el rostro
y me besas, tomas una cuerda,
juegas con ella, me haces prisionera,
me inmovilizas en la cama,
me vendas los ojos, a oscuras,
trazas un camino con tu mano,
la deslizas suavemente sobre mi piel,
me estremezco, tiemblo,
dejas de tocarme por minutos,
espero ansiosa que prosigas,
tomas un hielo, lo pones en mis labios,
los abro, dejo que entre
el frío liquido en mi boca,
lo saboreo, me besas apasionado,
me muevo inquieta, deseo más,
tú sigues sereno, lento,
deslizas el hielo por mi cuerpo,
bebes el camino que va trazando,
vuelves a parar, gemidos escapan,
te piden regresar, comenzar de nuevo,
lo haces, me inmovilizas unos segundos más
y me tomas sin decir nada,
y gozo, disfruto, te hago gozar,
haces tuyo mi total placer
hasta el éxtasis mismo,
toco el cielo con la punta de mis dedos,
una y otra vez,
hasta quedar exhausta
en nuestra cama, junto a ti,
abrazada a ti, unida a ti,
y duermo en tus brazos, y sueño contigo...
camino hacia ti, te sonrío,
me miras con esa mirada de deseo
que me excita tanto,
me acaricias la mejilla,
me tomas con las dos manos el rostro
y me besas, tomas una cuerda,
juegas con ella, me haces prisionera,
me inmovilizas en la cama,
me vendas los ojos, a oscuras,
trazas un camino con tu mano,
la deslizas suavemente sobre mi piel,
me estremezco, tiemblo,
dejas de tocarme por minutos,
espero ansiosa que prosigas,
tomas un hielo, lo pones en mis labios,
los abro, dejo que entre
el frío liquido en mi boca,
lo saboreo, me besas apasionado,
me muevo inquieta, deseo más,
tú sigues sereno, lento,
deslizas el hielo por mi cuerpo,
bebes el camino que va trazando,
vuelves a parar, gemidos escapan,
te piden regresar, comenzar de nuevo,
lo haces, me inmovilizas unos segundos más
y me tomas sin decir nada,
y gozo, disfruto, te hago gozar,
haces tuyo mi total placer
hasta el éxtasis mismo,
toco el cielo con la punta de mis dedos,
una y otra vez,
hasta quedar exhausta
en nuestra cama, junto a ti,
abrazada a ti, unida a ti,
y duermo en tus brazos, y sueño contigo...
domingo, 20 de marzo de 2016
Un deseo
Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.
Victor Hugo
sábado, 19 de marzo de 2016
La lluvia
La lluvia caía sobre sus cuerpos ardientes,
los mojaba, los seducía,
les mostraba otros sabores,
otras sensaciones y olores,
les evocaba momentos placenteros
los incitaba a más,
lograba que volara libremente,
la imaginación y la fantasía,
y los obligaba a que plasmaran
en ese momento,
todo lo que alguna vez
desearon y anhelaron del otro.
No había límites ni restricciones,
ni prohibiciones que los detuvieran,
no había reserva, ni timidez
ni censura que lograra
apagar el fuego,
no había distancia ni frontera,
ni lejanía que los separara,
sólo existían ellos,
ellos y su amor infinito,
su deseo inextinguible,
y la lluvia
la lluvia que los mojaba
los mojaba, los seducía,
les mostraba otros sabores,
otras sensaciones y olores,
les evocaba momentos placenteros
los incitaba a más,
lograba que volara libremente,
la imaginación y la fantasía,
y los obligaba a que plasmaran
en ese momento,
todo lo que alguna vez
desearon y anhelaron del otro.
No había límites ni restricciones,
ni prohibiciones que los detuvieran,
no había reserva, ni timidez
ni censura que lograra
apagar el fuego,
no había distancia ni frontera,
ni lejanía que los separara,
sólo existían ellos,
ellos y su amor infinito,
su deseo inextinguible,
y la lluvia
la lluvia que los mojaba
jueves, 17 de marzo de 2016
Una noche de luna llena
Y nace la luna llena, brota desde el nacimiento del mar, nocturna,
brillante, llena de vida, de misterio y sensualidad, logrando con su
extraño magnetismo, que ella no duerma. Y ella no duerme, porque desea a su
lado a su dueño, al dueño de su piel, de su corazón y de su alma, lo
espera, lo añora y lo sueña, altiva, orgullosa, vehemente, ansiosa y
amante.
Se mueve sobre su cama, su piel quema, su río de placer corre entre sus piernas como lava ardiente, y mira la luna, la observa
extasiada y de pronto lo descubre en ella a él, a su amado, sonríe, lo
llega a tocar, lo llega a sentir, lo huele, lo saborea, lo alcanza, lo
seduce y lo llama.
En un instante se deja llevar por su deseo
infinito, se siente, se toca, sacia su sed en su propio lago, sin dejar
de mirarlo por medio de la Luna, aprieta sus piernas, se atrapa, se
estremece, vibra, y por un momento, uno muy leve, cierra los ojos y lo
siente a su lado, siente su boca, la humedad de su lengua y abre su
labios, y sin poder reprimirlo, brota un tímido gemido, y abre sus
puertas, y le deja el camino libre, es más, le suplica que pase, que tome
para él lo que desee, que la haga disfrutar, que la provoque y produzca magia en
ella, que la haga salir de su propio cuerpo, la convierta por esos instantes
en otra, la libere y la haga libre, sin medida, sin prejuicios ni
limites.
Lo llama por su nombre, no el que todos conocen, sino su
verdadero nombre, el que sólo ella y él saben, el real y verdadero, el que
sólo se nombra en el éxtasis, en sus encuentros más íntimos y salvajes.
Se toman por completo, se disfrutan mutuamente, se gozan centímetro a centímetro, se prueban, y tomados de la mano, estallan en un placer delirante, juntos, unidos, y así desfallecen, uno encima del otro, recuperando la respiración. Ella, sonriéndole dulcemente, besándolo suavemente, diciéndole con la mirada que lo ama, que es el amor de su vida, que lo ansía, que lo espera y que hasta que logren estar juntos, seguirá soñando con su presencia, cada noche al mirar el cielo, seguira soñando con su mirada, con su sonrisa, con su piel, con su calor y su amor.
Se toman por completo, se disfrutan mutuamente, se gozan centímetro a centímetro, se prueban, y tomados de la mano, estallan en un placer delirante, juntos, unidos, y así desfallecen, uno encima del otro, recuperando la respiración. Ella, sonriéndole dulcemente, besándolo suavemente, diciéndole con la mirada que lo ama, que es el amor de su vida, que lo ansía, que lo espera y que hasta que logren estar juntos, seguirá soñando con su presencia, cada noche al mirar el cielo, seguira soñando con su mirada, con su sonrisa, con su piel, con su calor y su amor.

Pintura "Mujer y Luna" de Osvaldo Caccaviello
lunes, 14 de marzo de 2016
Cómo no amarte
Días llenos de arco iris,
sueños inimaginables,
tardes pintadas de lava volcánica,
noches de enorme añoranza.
Camino a tu lado, te sigo,
me tomas de la mano,
das color a mi lienzo desnudo,
dibujas y desdibujas mis conceptos,
mis creencias y mis afectos,
trazas nuevas líneas,
hermosas líneas que marcan
mi transitar por la vida,
que la llenan de deliciosa lluvia
y cántico de bellas aves.
Cómo no amarte, Manuel,
si eres el amor hecho hombre,
la dulzura, la comprensión
y la alegría infinita,
cómo no hacerlo cada vez más,
si llenas mi corazón por completo,
y has logrado que renazcan flores
de múltiples colores y formas,
en el jardín de mi alma,
flores que se abren ante ti
y ante todo el mundo,
amorosas, orgullosas,
felices, sonrientes,
altivas, hermosas y entregadas
sueños inimaginables,
tardes pintadas de lava volcánica,
noches de enorme añoranza.
Camino a tu lado, te sigo,
me tomas de la mano,
das color a mi lienzo desnudo,
dibujas y desdibujas mis conceptos,
mis creencias y mis afectos,
trazas nuevas líneas,
hermosas líneas que marcan
mi transitar por la vida,
que la llenan de deliciosa lluvia
y cántico de bellas aves.
Cómo no amarte, Manuel,
si eres el amor hecho hombre,
la dulzura, la comprensión
y la alegría infinita,
cómo no hacerlo cada vez más,
si llenas mi corazón por completo,
y has logrado que renazcan flores
de múltiples colores y formas,
en el jardín de mi alma,
flores que se abren ante ti
y ante todo el mundo,
amorosas, orgullosas,
felices, sonrientes,
altivas, hermosas y entregadas
domingo, 13 de marzo de 2016
La espera
Cada día, cada tarde, cada noche
la intensa mujer
que habita en mí,
te espera, te aguarda,
llena de ansiedad,
de deseo insaciable
y al mismo tiempo
llena de paciencia,
de tranquilidad y paz,
llena de fuego al rojo vivo
y de la misma manera
llena de suave calidez,
de ternura y quietud,
te espera en su cama,
el lugar donde es reina,
diosa, hembra y sumisa
el lugar que es el santuario al amor,
a la pasión ilimitada, irreverente
donde pasa de ser mujer
a ser tu mujer,
donde pasas de ser hombre
a ser su hombre,
ahí permaneces por siempre
atrapado en sus redes
de descomunal deseo,
ahí permaneces prisionero
en sus más intimos
y secretos pensamientos
y ahí permaneces cautivo
en su corazón, en su piel y en su fuego...
la intensa mujer
que habita en mí,
te espera, te aguarda,
llena de ansiedad,
de deseo insaciable
y al mismo tiempo
llena de paciencia,
de tranquilidad y paz,
llena de fuego al rojo vivo
y de la misma manera
llena de suave calidez,
de ternura y quietud,
te espera en su cama,
el lugar donde es reina,
diosa, hembra y sumisa
el lugar que es el santuario al amor,
a la pasión ilimitada, irreverente
donde pasa de ser mujer
a ser tu mujer,
donde pasas de ser hombre
a ser su hombre,
ahí permaneces por siempre
atrapado en sus redes
de descomunal deseo,
ahí permaneces prisionero
en sus más intimos
y secretos pensamientos
y ahí permaneces cautivo
en su corazón, en su piel y en su fuego...
sábado, 12 de marzo de 2016
Desiertos y jardines
Noches mágicas
Hay noches llenas de mágica
poesía, de hermosas melodías, de bella lluvia cayendo y golpeando las paredes,
amo la lluvia, cuando empieza a caer, inevitablemente me acerco a la ventana y
acerco mi rostro para sentir como lo acaricia, como lo
humedece, como lo refresca y dibuja, entonces cierro mis ojos y por minutos
disfruto esa sensación que me hace feliz, que me llena de melancolía, trayendo
a mis pensamientos, recuerdos inolvidables de mi niñez, de momentos intensamente
inolvidables vividos en el pasado, viviendo en el presente y de escenas a tu
lado pinceladas en un recuadro imborrable, tatuadas en mi piel y en mi mente.
pero a veces, me pregunto, como diría el poeta: Que hago mirando la lluvia,
sino llueve.
Desierto o jardín
A veces suceden
cambios en la vida que alimentan el alma del poeta, lo nutren, lo motivan, florecen los jardines de su esencia inspirada y
sin poder evitarlo, las palabras fluyen naturalmente, en un vaivén de letras
agolpándose en el corazón y de forma interminable, sin fin ni final, nacen los
versos, las lineas, la prosa, que se desbordan en tinta, porque cuando el
alma está llena de sentimientos, la única forma de transmitirlos es a base de
palabras que intentan describir lo que se siente, lo que se ama o lo que se
anhela.
A veces suceden
otros cambios en la vida, que por lo contrario convierten en un completo
desierto todo el bello jardín que florecía en el corazón del poeta, secan sus
flores, se van difuminando los colores, se van desdibujando poco a poco hasta
quedar sólo un blanco y negro, hasta quedar nada en el lienzo, y cesan las palabras, cesa la
melodía, la prosa y la rima, y en ese momento muere el poeta junto a su poesía
y en ese momento comienza el desierto de su alma, comienza su vacío emocional,
pierde la sonrisa, la que dibujaba en su rostro de forma especial, su arte; y
esto durara hasta que de nuevo vislumbre en el horizonte las nubes llenas de
agua, el fresco viento, los bellos atardeceres,
las flores en su jardín renazcan, cuando de cuenta nueva empiece a sentir las
gotas de lluvia en su rostro, cuando eso sucede, vuelve a sonreír inmediatamente y
el ciclo comienza de nuevo y la inspiración regresa a su vida, y vuelve a
enamorarse del tintero, del papel, de las letras, lo invade el deseo de
escribir, de plasmarse,
de desnudarse ante el mismo y los demás. Por cuanto tiempo?, eso no lo sabe el
poeta, le es desconocido, pero mientras exista esa inspiración, mientras dentro
de él fluya el amor o el desamor, mientras siga pleno, mientras le sea
imposible dejar de vaciarse, mientras Bragi habite en su corazón, él tendrá vida... ♥

jueves, 10 de marzo de 2016
El rostro de mis sueños
Y ahí estaba la luna
que iluminaba el sendero sombrío del camino inhóspito del agua.
Y pincelaba una brecha llena de estrellas
que formaban un puente hasta tus brazos
y caminaste invisible hasta el castillo brillante
y asombrado observaste cada detalle escondido, cada tesoro guardado.
Mientras tanto los corceles de luz
galopaban libremente
haciendo olas sobre el agua
y las pequeñas hadas danzaban extasiadas
bajo el influjo de la perla perfectamente infinita
y reían divertidas y cantaban un canto sin melodía
un hermoso canto que sólo tú entendías.
y la princesa de sonrisa triste, de vestido de mar, océano y lagos
aguardaba tu llegada, a solas y en soledad
dibujando sobre las nubes nocturnas, los trazos de un hombre
aún sin rostro, ni mirada, ni voz, ni nombre
ignorando en absoluto tu cercanía,
percibiendo solamente tu lejano canto
y soñando despierta con tus besos, tus labios y tu amor.
Esa noche de ensueño, celestial e inspiradora, tocaste a su puerta
lleno de coloridas flores, de melodiosos cánticos y poemas
lleno de flautas, violines, claves y llaves de sol
lleno del azul de tus pensamientos y mares
lleno de tu melancólico y apasionado sentir
y tus fantásticas historias narradas con miles de voces.
-- Ya te esperaba, -- te dijo ella, -- tardaste eternidades, amado mío
casi creía partir sin poder estrecharte, sin poder entregarme, sin poder amarte
y aunque el tiempo ha sido inmensamente tardío para conmigo
aun te aguardo, aun te pienso, aun te sueño, aun te amo.
Dame tus manos nacidas para acariciarme y darme ternura
hechas de robles, de pinos, de tinta, de trabajo, de escritura y de fuerza
toma las mías, nacidas para tocarte y sentirte
hechas de madrugadas sin estrellas, de tulipanes, de colibríes y de atardeceres
Caminemos juntos el sendero iluminado por el beso eterno de la luna
ya no habrá distancia, ni lejanía, ni penumbras, ni sombras
ahora será todo brillante y luminoso, pleno de esperanza e ilusión
ahora te reconozco, Manuel mío, eres el rostro de mis trazos
la mirada que faltaba en mis pinturas
eres la razón de mis poemas y protagonista indiscutible de mi corazón.
que iluminaba el sendero sombrío del camino inhóspito del agua.
Y pincelaba una brecha llena de estrellas
que formaban un puente hasta tus brazos
y caminaste invisible hasta el castillo brillante
y asombrado observaste cada detalle escondido, cada tesoro guardado.
Mientras tanto los corceles de luz
galopaban libremente
haciendo olas sobre el agua
y las pequeñas hadas danzaban extasiadas
bajo el influjo de la perla perfectamente infinita
y reían divertidas y cantaban un canto sin melodía
un hermoso canto que sólo tú entendías.
y la princesa de sonrisa triste, de vestido de mar, océano y lagos
aguardaba tu llegada, a solas y en soledad
dibujando sobre las nubes nocturnas, los trazos de un hombre
aún sin rostro, ni mirada, ni voz, ni nombre
ignorando en absoluto tu cercanía,
percibiendo solamente tu lejano canto
y soñando despierta con tus besos, tus labios y tu amor.
Esa noche de ensueño, celestial e inspiradora, tocaste a su puerta
lleno de coloridas flores, de melodiosos cánticos y poemas
lleno de flautas, violines, claves y llaves de sol
lleno del azul de tus pensamientos y mares
lleno de tu melancólico y apasionado sentir
y tus fantásticas historias narradas con miles de voces.
-- Ya te esperaba, -- te dijo ella, -- tardaste eternidades, amado mío
casi creía partir sin poder estrecharte, sin poder entregarme, sin poder amarte
y aunque el tiempo ha sido inmensamente tardío para conmigo
aun te aguardo, aun te pienso, aun te sueño, aun te amo.
Dame tus manos nacidas para acariciarme y darme ternura
hechas de robles, de pinos, de tinta, de trabajo, de escritura y de fuerza
toma las mías, nacidas para tocarte y sentirte
hechas de madrugadas sin estrellas, de tulipanes, de colibríes y de atardeceres
Caminemos juntos el sendero iluminado por el beso eterno de la luna
ya no habrá distancia, ni lejanía, ni penumbras, ni sombras
ahora será todo brillante y luminoso, pleno de esperanza e ilusión
ahora te reconozco, Manuel mío, eres el rostro de mis trazos
la mirada que faltaba en mis pinturas
eres la razón de mis poemas y protagonista indiscutible de mi corazón.
miércoles, 9 de marzo de 2016
El más hermoso regalo
Una tarde de Verano
Fue una hermosa tarde de un caluroso día de Verano cuando ella descubrió que sería madre, se llenó de ternura y cariño, también de miedo ante la gran responsabilidad de cuidar a otro ser, intentar guiarlo lo mejor que se puede, el dejar de pensar en ella misma para pensar antes que nada en su hijo, pero sobre todo eso, sintió un amor incondicional para ese pequeño que crecía día a día en su vientre, sin conocerlo, ya lo amaba, y ahora sólo esperaría el momento de tenerlo entre sus brazos, sentirlo, cuidarlo, amarlo.Pasaron nueve meses, donde la familia, las amigas, disfrutaron a su lado el proceso de un lindo embarazo, sin ninguna complicación, muy natural, trabajando y manejando hasta el mismo día del parto, desde siempre ese pequeño fue amable, sensible y amoroso con su madre.
El sueño
Una noche, ella tuvo un sueño, en el, un bebé aparecía, era un varón y le decía: -- me llamo "Pablo", al día siguiente, ella recordó ese sueño sorprendida y sabiendo en su corazón que había sido su hijo el que había estado en su sueño y le había hablado, y así, en la tarde que tenía cita con su Doctora, y en el momento que le practicaban un ultrasonido, y le preguntaron que si deseaba saber el sexo del bebé, ella muy segura le contestó: -- ya lo sé, será "niño", a lo que la doctora con cara de sorpresa le dijo: -- así es, señora, será un niño.El día anhelado
Y llegó el esperado día, un cinco de Marzo, era una tarde normal, soleada, ella tenía cita de control a las 3.30 pm y nunca imaginó que se quedaría internada en el hospital, ya que el momento había llegado, Dios le deseaba dar el más bello regalo de su vida, precisamente esa tarde, en ese momento, y ella aunque nerviosa, deseaba ya conocer a su Pablo, al hijo que amaba con todo su corazón, al motivo de su felicidad y alegría, el motor para continuar luchando, para intentar ser una buena mamá y mejor ser humano. Nació a las 5.05 pm, y cuando lo tuvo por primera vez en sus brazos, supo en realidad, conoció en realidad, el verdadero amor, el más puro, el que sólo puede sentir una madre por un hijo.
Toda la familia estaba contenta, compartian su felicidad, los más pequeños, sus primitos, veían a ese bebé con tanto cariño, sus tías, tíos, abuelitos, todos lo deseaban cargar, abrazar, querer, y en ese momento ella agradeció a Dios por todas las bendiciones derramadas sobre ese pequeño, por tanto amor del que estaría rodeado, por tanto cuidado y protección. Fue creciendo y convirtiéndose en un niño tan sensible que la enternecía en demasía, más cuando él la miraba y le decía: -- te quero má, cuando le sonreía y le hacía "ojitos", cuando empezaba a hacer sus primeras travesuras, sus ocurrencias, cuando imitaba y usando los enormes tenis de su tío, apenas si podía moverse con ellos, riendo e intentando no caerse, también cuando imitaba a la tita, haciendo como que leía un librito de oraciones; tantos instantes mágicos e inolvidables de su hijo acumulaba ella en su corazón, tantos y tan bellos.
Ese pequeño era y sería por siempre lo mejor de su vida, su gran amor, el motivo de su existencia, de sus más tiernas sonrisas, lo más dulce de su corazón, en cuya mirada lograba ver plasmado el amor que Dios siempre le tendría, ese pequeño es y sería por siempre, un regalo especial, el más bello regalo, el más hermoso... ♥

martes, 8 de marzo de 2016
Sueños azules
Era una de esas noches, silenciosas, sin estrellas ni luna, sin movimiento, sin euforia, era una de esas noches en las que los pensamientos se dejan llevar por lugares desconocidos e inhóspitos, donde nacen los miedos y las dudas, donde enseguida que llegas ahí, debes salir de inmediato o te quedaras atrapado en sus rincones llenos de imagenes y melodías sin eco ni color.
Cada que aparecen noches así, suelo plasmarlo, suelo describirlo y así sacarlo desde donde va naciendo, antes que llene el corazón de penumbras y oscuridades, cada cual tiene estos lapsos donde simplemente cae por segundos al precipicio, y siento que es muy bueno tenerlos porque solamente así sabremos disfrutar y gozar y valorar las noches estrelladas, con luna llena, con múltiples sonidos y tantos colores como un arco iris nocturno, solamente cuando se extrañan o se pierden o se está lejos de ciertos momentos, personas, de el hogar, de nuestro país, etc, se puede valorar lo importante que son para nuestra vida y felicidad.
A veces minimizamos instantes compartidos, atardeceres bellos, el vuelo de una mariposa, el canto de un ave, la sonrisa de un hijo, el abrazo de un padre, el te amo del ser que amas, una caminata sintiendo el viento en nuestro rostro, el poder dar ayuda a alguien que lo necesita, o tan solo una palabra de aliento para el que sólo recibe silencios; los minimizamos porque nos sentimos inconscientemente eternos, inmortales, pensamos que viviremos mucho tiempo, y que tendremos otra oportunidad para poder hacer o decir las cosas que dejamos de lado.
Esta noche vacía de estrellas y luna, de sonidos y melodías, dibujare en el cielo con mi propia mano millares de luces brillantes, traeré a la perla infinita, la colocare frente a mi ventana, compondre una bellisima letra y música de una canción jamás antes cantada, sonreiré llena de felicidad por poder hacerlo, por tener un corazón amado que me da los instrumentos necesarios para crear todo, hasta lo imposible, brillara mi mirada plena de esperanza e ilusión, de sueños por cumplir, de momentos por vivir, de besos y caricias por dar, de sentimientos por sentir, de manos por tomar.
Y de pronto la noche se volverá día, la lluvia abundante dejara una señal a lo lejos que me llamara, que me dirá: -Ven, y yo iré a su encuentro, feliz, sonriente y sonriendo, porque deseo tanto que llegue ese día, el día en que sepa verdaderamente cuantas horas faltaran para el encuentro con mi bello destino, mientras tanto, seguiré esperando el instante, seguiré construyendo los puentes que hacen falta, seguiré amando y dejandome amar, disfrutando cada minuto compartido, intentando recordar que cada segundo no disfrutado como único e irrepetible, se perderá para siempre y no volveré a tener la oportunidad de gozarlo y hacerlo gozar al máximo, intentando vivir el aquí y el ahora, siendo muy agradecida con lo que tengo, que para mí, es muchísimo y muy hermoso, y recordando que nunca en toda mi existencia me había sentido y encontrado tan llena de vida, de felicidad, y tan plena como lo soy ahora mismo, en este tiempo y espacio. ♥
Mujer con luna de Carlos Orduña Barrera
Cada que aparecen noches así, suelo plasmarlo, suelo describirlo y así sacarlo desde donde va naciendo, antes que llene el corazón de penumbras y oscuridades, cada cual tiene estos lapsos donde simplemente cae por segundos al precipicio, y siento que es muy bueno tenerlos porque solamente así sabremos disfrutar y gozar y valorar las noches estrelladas, con luna llena, con múltiples sonidos y tantos colores como un arco iris nocturno, solamente cuando se extrañan o se pierden o se está lejos de ciertos momentos, personas, de el hogar, de nuestro país, etc, se puede valorar lo importante que son para nuestra vida y felicidad.
A veces minimizamos instantes compartidos, atardeceres bellos, el vuelo de una mariposa, el canto de un ave, la sonrisa de un hijo, el abrazo de un padre, el te amo del ser que amas, una caminata sintiendo el viento en nuestro rostro, el poder dar ayuda a alguien que lo necesita, o tan solo una palabra de aliento para el que sólo recibe silencios; los minimizamos porque nos sentimos inconscientemente eternos, inmortales, pensamos que viviremos mucho tiempo, y que tendremos otra oportunidad para poder hacer o decir las cosas que dejamos de lado.
Esta noche vacía de estrellas y luna, de sonidos y melodías, dibujare en el cielo con mi propia mano millares de luces brillantes, traeré a la perla infinita, la colocare frente a mi ventana, compondre una bellisima letra y música de una canción jamás antes cantada, sonreiré llena de felicidad por poder hacerlo, por tener un corazón amado que me da los instrumentos necesarios para crear todo, hasta lo imposible, brillara mi mirada plena de esperanza e ilusión, de sueños por cumplir, de momentos por vivir, de besos y caricias por dar, de sentimientos por sentir, de manos por tomar.
Y de pronto la noche se volverá día, la lluvia abundante dejara una señal a lo lejos que me llamara, que me dirá: -Ven, y yo iré a su encuentro, feliz, sonriente y sonriendo, porque deseo tanto que llegue ese día, el día en que sepa verdaderamente cuantas horas faltaran para el encuentro con mi bello destino, mientras tanto, seguiré esperando el instante, seguiré construyendo los puentes que hacen falta, seguiré amando y dejandome amar, disfrutando cada minuto compartido, intentando recordar que cada segundo no disfrutado como único e irrepetible, se perderá para siempre y no volveré a tener la oportunidad de gozarlo y hacerlo gozar al máximo, intentando vivir el aquí y el ahora, siendo muy agradecida con lo que tengo, que para mí, es muchísimo y muy hermoso, y recordando que nunca en toda mi existencia me había sentido y encontrado tan llena de vida, de felicidad, y tan plena como lo soy ahora mismo, en este tiempo y espacio. ♥

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