domingo, 31 de diciembre de 2017

Carta a mi familia

Amada familia:


                           En este ultimo día del año que termina, les escribo desde lo más profundo de mi corazón a cada uno de ustedes. 
Este año fue un bello y bendecido año para todos nosotros, cumplimos sueños, cumplimos metas anheladas, nos regaló salud, vida, momentos maravillosos, sonrisas sin fin, un hermoso viaje familiar, instantes de mucha reflexión y de intimidad con Dios.

Este año que casi termina trajo también momentos difíciles, preocupaciones, lágrimas, impotencia, frustraciones, enojos, distanciamientos, tristezas, nostalgia y melancolía, pero creo que puesto en balanza, todos esos malos días fueron los menos, tan así que aquí estamos unidos, contentos y agradecidos de llegar a este último día del 2017. Felices y llenos de esperanza de poder escribir todo cuanto deseemos en un libro nuevo y totalmente en limpio de nuestra vida: El año nuevo que comenzara pronto.

Doy gracias a Dios por mantenernos juntos y unidos, porque a pesar de la distancia la cercanía se siente a tal grado que nos respiramos y abrazamos a cada segundo, porque aún sin hablarnos a diario, sabemos que contamos con los otros en todo momento, porque si uno sufre, todos sufrimos y porque si uno es feliz, todos lo seremos.

Yo quiero agradecer a cada uno de ustedes que forman mi hermosa familia por todo su amor, por toda su paciencia y tolerancia para conmigo, por todos los detalles de su cariño, por toda su comprensión y apoyo incondicional, por encontrarme en sus oraciones, en sus pensamientos, por permitirme vivir en sus corazones. Ustedes son parte fundamental de mi existencia, son mi complemento y mi fuerza, mis pilares, mi laguna donde correr a refrescarme, y mi cielo donde siempre encuentro un arco iris.

Deseo para todos en este año que pronto nacerá, mucha felicidad, alegría sin fin, muchísima salud y vida, intensos y bellos momentos, mucha paz en nuestra alma, sueños cumplidos, metas logradas. Mucha unión y amor en las parejas, mucha comprensión y tranquilidad. Muchísimo amor, empatía, tolerancia, paciencia para con nuestros hijos, mucho apoyo y respeto.

Deseando todo lo mejor para cada uno de ustedes, en especial para mi amado hijo, y con la esperanza de que sea un año maravilloso, lleno del amor de Dios, lleno de paz, de tranquilidad, de tolerancia, en nuestra familia y en todo el mundo entero.        

                                   ¡Feliz Año 2018!



Carta a Manuel

Amado Manuel:
                          
                          Un año más que termina, un año más que despedimos juntos, un año lleno de grandes momentos de felicidad y alegría. Lleno de amorosos instantes compartidos, de pláticas infinitas, de melodías escuchadas, de interesantes y divertidas películas que vimos y comentamos, de múltiples bromas, carcajadas, sonrisas, de bailar frente al otro, de comer juntos, de miles de mensajes llenos de amor, de videos dedicados con el corazón, de tantos te quiero, te amo, me encantas, te deseo, te echo de menos. 

Un año lleno de sueños cumplidos, el año de nuestro encuentro piel con piel, de nuestras comidas hechas con todo cariño para el otro, de nuestros paseos tomados de la mano, de nuestros juegos de mesa, de conocer y aprender a querer a tu gatito, de despertar a tu lado, el año en el que pudimos sentir el abrazo del otro, los mimos del otro, los cuidados, las atenciones del otro, el año en que corroboramos y confirmamos el deseo de una vida de unión total, el año de los planes y los nuevos sueños.

Un año también de tristezas, de preocupaciones, de sueños rotos, de necedades, de desesperación. Ocupo poco espacio en escribirte de esto porque fue lo menos, porque nunca disminuyó el amor, porque tu paciencia y equilibrio, más fuerte que los míos, lo reconozco, lograban volvernos casi enseguida a la tranquilidad. Nunca se me olvida lo mucho que me amas, nunca, ni siquiera en los momentos más difíciles. Nunca he dejado de amarte, nunca, ni siquiera cuando percibo a lo lejos la tormenta.

Doy gracias a Dios por regalarnos un año más de vida en pareja, le agradezco por la bendición de conocerte y de seguir conociéndote día a día, por todo lo vivido a tu lado y por todo lo que nos falta por descubrir juntos. Sabes, cielo, Dios me ha hecho dos grandes regalos en la vida, donde su amor se ha manifestado de una manera maravillosa: Cuando nació mi hijo y cuando te conocí. Los dos llegaron para iluminar mi existencia de suma alegría, para transformarla y hacerla florecer...

Gracias te doy a ti por toda la felicidad sentida, por sorprenderme siempre, por hacerme sonreír cada vez que te lo propones, por mi jardín lleno de tulipanes y colibríes, por mis días llenos de Soles resplandecientes y por mis noches llenos de lluvia de estrellas y Lunas llenas.

Gracias por tu inmensa paciencia, tu ternura sin fin, tu dulzura. Por estar siempre al pendiente de mí, por existir en mi vida. 
Gracias por todo lo que has escrito en mi piel, por tus poemas, por tus letras y por tu poesía.

                                                                 Me despido momentáneamente deseando que este año que comenzará ya en unas cuantas horas venga lleno de armonía, de tranquilidad y esperanza para todos. Deseando que nos tenga preparadas grandes y hermosas sorpresas, deseando que la paz y el amor se encuentren presentes en todo momento en nuestros corazones y los de nuestra familia, y deseando que sea un año de mucha salud y vida, te abrazo con todo mi corazón.   


                                     Por siempre tuya y amándote cada día más

                                                                  Fabiola