domingo, 31 de diciembre de 2017

Carta a mi familia

Amada familia:


                           En este ultimo día del año que termina, les escribo desde lo más profundo de mi corazón a cada uno de ustedes. 
Este año fue un bello y bendecido año para todos nosotros, cumplimos sueños, cumplimos metas anheladas, nos regaló salud, vida, momentos maravillosos, sonrisas sin fin, un hermoso viaje familiar, instantes de mucha reflexión y de intimidad con Dios.

Este año que casi termina trajo también momentos difíciles, preocupaciones, lágrimas, impotencia, frustraciones, enojos, distanciamientos, tristezas, nostalgia y melancolía, pero creo que puesto en balanza, todos esos malos días fueron los menos, tan así que aquí estamos unidos, contentos y agradecidos de llegar a este último día del 2017. Felices y llenos de esperanza de poder escribir todo cuanto deseemos en un libro nuevo y totalmente en limpio de nuestra vida: El año nuevo que comenzara pronto.

Doy gracias a Dios por mantenernos juntos y unidos, porque a pesar de la distancia la cercanía se siente a tal grado que nos respiramos y abrazamos a cada segundo, porque aún sin hablarnos a diario, sabemos que contamos con los otros en todo momento, porque si uno sufre, todos sufrimos y porque si uno es feliz, todos lo seremos.

Yo quiero agradecer a cada uno de ustedes que forman mi hermosa familia por todo su amor, por toda su paciencia y tolerancia para conmigo, por todos los detalles de su cariño, por toda su comprensión y apoyo incondicional, por encontrarme en sus oraciones, en sus pensamientos, por permitirme vivir en sus corazones. Ustedes son parte fundamental de mi existencia, son mi complemento y mi fuerza, mis pilares, mi laguna donde correr a refrescarme, y mi cielo donde siempre encuentro un arco iris.

Deseo para todos en este año que pronto nacerá, mucha felicidad, alegría sin fin, muchísima salud y vida, intensos y bellos momentos, mucha paz en nuestra alma, sueños cumplidos, metas logradas. Mucha unión y amor en las parejas, mucha comprensión y tranquilidad. Muchísimo amor, empatía, tolerancia, paciencia para con nuestros hijos, mucho apoyo y respeto.

Deseando todo lo mejor para cada uno de ustedes, en especial para mi amado hijo, y con la esperanza de que sea un año maravilloso, lleno del amor de Dios, lleno de paz, de tranquilidad, de tolerancia, en nuestra familia y en todo el mundo entero.        

                                   ¡Feliz Año 2018!



Carta a Manuel

Amado Manuel:
                          
                          Un año más que termina, un año más que despedimos juntos, un año lleno de grandes momentos de felicidad y alegría. Lleno de amorosos instantes compartidos, de pláticas infinitas, de melodías escuchadas, de interesantes y divertidas películas que vimos y comentamos, de múltiples bromas, carcajadas, sonrisas, de bailar frente al otro, de comer juntos, de miles de mensajes llenos de amor, de videos dedicados con el corazón, de tantos te quiero, te amo, me encantas, te deseo, te echo de menos. 

Un año lleno de sueños cumplidos, el año de nuestro encuentro piel con piel, de nuestras comidas hechas con todo cariño para el otro, de nuestros paseos tomados de la mano, de nuestros juegos de mesa, de conocer y aprender a querer a tu gatito, de despertar a tu lado, el año en el que pudimos sentir el abrazo del otro, los mimos del otro, los cuidados, las atenciones del otro, el año en que corroboramos y confirmamos el deseo de una vida de unión total, el año de los planes y los nuevos sueños.

Un año también de tristezas, de preocupaciones, de sueños rotos, de necedades, de desesperación. Ocupo poco espacio en escribirte de esto porque fue lo menos, porque nunca disminuyó el amor, porque tu paciencia y equilibrio, más fuerte que los míos, lo reconozco, lograban volvernos casi enseguida a la tranquilidad. Nunca se me olvida lo mucho que me amas, nunca, ni siquiera en los momentos más difíciles. Nunca he dejado de amarte, nunca, ni siquiera cuando percibo a lo lejos la tormenta.

Doy gracias a Dios por regalarnos un año más de vida en pareja, le agradezco por la bendición de conocerte y de seguir conociéndote día a día, por todo lo vivido a tu lado y por todo lo que nos falta por descubrir juntos. Sabes, cielo, Dios me ha hecho dos grandes regalos en la vida, donde su amor se ha manifestado de una manera maravillosa: Cuando nació mi hijo y cuando te conocí. Los dos llegaron para iluminar mi existencia de suma alegría, para transformarla y hacerla florecer...

Gracias te doy a ti por toda la felicidad sentida, por sorprenderme siempre, por hacerme sonreír cada vez que te lo propones, por mi jardín lleno de tulipanes y colibríes, por mis días llenos de Soles resplandecientes y por mis noches llenos de lluvia de estrellas y Lunas llenas.

Gracias por tu inmensa paciencia, tu ternura sin fin, tu dulzura. Por estar siempre al pendiente de mí, por existir en mi vida. 
Gracias por todo lo que has escrito en mi piel, por tus poemas, por tus letras y por tu poesía.

                                                                 Me despido momentáneamente deseando que este año que comenzará ya en unas cuantas horas venga lleno de armonía, de tranquilidad y esperanza para todos. Deseando que nos tenga preparadas grandes y hermosas sorpresas, deseando que la paz y el amor se encuentren presentes en todo momento en nuestros corazones y los de nuestra familia, y deseando que sea un año de mucha salud y vida, te abrazo con todo mi corazón.   


                                     Por siempre tuya y amándote cada día más

                                                                  Fabiola


                                                       

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

                                                    




                                   

domingo, 29 de octubre de 2017

Laberinto

como un laberinto de imágenes
cubres mis pensamientos y sueños
dejas que te busque entre ellos
siguiendo un camino de migas
que me llevara a tu encuentro.

Descubriendo paso a paso
pistas del lugar donde escondes
tu amor, pasión y deseo
tu mirada, tus dulces besos
tus brazos e intensos labios.

Ansiosa de llegar hasta ti
mi piel tiembla al pensarte
tímidos gemidos nacen  
desde el centro de mi sexo
buscando estar frente a ti
saciando mi sed en tu cuerpo.

Percibo a lo lejos tu esencia
por fin he llegado a tu encuentro
te miro a los ojos y sabes
como te extrañaba en el tiempo 
besas vehemente mis labios
te digo: te amo, en silencio
abrazas mi cuerpo desnudo
me amas muy suave y muy lento.








jueves, 7 de septiembre de 2017

Los que nadie ve

Mira sus rostros, llenos del tiempo, de los mares, de la tierra, de surcos, de vida y de muerte, lleno de impotencia, de desilusión, de frustración, de tristeza, de abandono, de soledad, desprotegidos de su sangre, de quienes deberían defenderlos, nadie los mira, nadie se detiene a ver qué les pasa, qué necesitan, nadie se detiene para poder saber el por qué de sus rostros sin esperanza, sin ilusiones, sin futuro. Son los que no tienen voz, son los que nadie escucha, los abandonados, los invisibles, los incómodos.

Caminan delante de ellos más a prisa para intentar desaparecerlos, para intentar sentir que no los vieron, que no había nadie a su paso, ¿por qué?, ¿para qué? Para dejar de sentir compasión, para hacerla a un lado, para sentir que no hicieron nada malo, o más bien, que no pecaron de omisión. Cae la noche y corren a sus casas, a llenar el estomago, a beber hasta saciarse, a acurrucarse en un sofá, a sentarse a ingerir imágenes en una caja que los hace olvidar todo lo que dejaron al cerrar la puerta; Las injusticias, el hambre, la necesidad, la pobreza, la desigualdad, para olvidar a los que dormirán en la banqueta, a los que nada llevaran a su boca, a los que sufrirán de abusos, a los desamparados, los abandonados, los que sufren, los que nunca sonríen.

Algunos encerrados entre cuatro paredes, sin saber lo que pasa afuera de su mundo, sin la esperanza de vivir la libertad, de caminar sin miedo, sin temor, sin fuerza para luchar contra su adversidad, entregados a sus verdugos, esperando el momento, sólo esperando, sabiéndose sin derechos, sin valor alguno, siendo sólo una estadistica, un objeto, una cosa, a la merced de gente sin sentimientos, desalmada, que disfruta del sufrimiento que reflejan los demás, imponiendo el miedo, la violencia, la humillación y desesperanza.

Otros, viviendo entre escombros, con sus rostros llenos de polvo, sin vida en la mirada, escapando de zumbidos y ruidos que matan, que mutilan, buscando salir a toda costa de ese lugar, sin importar a lo que se enfrentaran en el camino, buscando escapar de maquinas de guerra y destrucción, viendo como desaparecen sus ciudades, sus casas, sus pocas pertenencias, caminando sin rumbo, casi desnudos, buscando paz, sin imaginar que podrán encontrar la muerte en el agua, en el desierto, asesinados, los menos, llegando a un lugar donde no los quieren, donde los consideran una carga que no desean, donde los consideran despojos humanos, donde son abusados, vejados, maltratados, a la espera infinita de una ayuda humanitaria que nunca llega.

Están aquellos más que pasan sus días en los castillos pintados de blanco, el ropaje sin color, con infinidad de instrumentos que parecen haber sido usados para torturar, para infringir sufrimiento, donde son tratados como prisioneros de un campo de exterminación, sin ser llamados por su nombre, sino por medio de números, donde son parte de la decoración de esos edificios, meras cosas inanimadas, sin respeto por su persona, por su dignidad, por su vida, donde su partida final les causa, sino una secreta alegría, si al menos les provoca en sus labios un "por fin se fue, ya dejó de causar molestia".

Hay varios que viven como algunas aves, entre rejas que cortan las alas, entre luces que ciegan y paredes que esconden los más terribles padecimientos, algunos de ellos con el único pecado de haber estado en el lugar y momento equivocado, pero sin la ilusión real de encontrar la salida a ese laberinto de mil puertas y ventanas, despojados del incomparable tesoro que es la libertad, sin poder disfrutar de la belleza que es hacer lo que se desee, en el momento en que se desea, perdiendo la esperanza de poder volar fuera de esas paredes, sin la esperanza de poder sentir la brisa del viento, la lluvia en su rostro, esperando una fecha que a veces parece no llegar nunca.
 
Unos más viviendo una soledad agobiante, desmotivadora, sin aliciente para ser feliz, para desear vivir, donde no hay la más mínima compañía, esperando y deseando un abrazo, un "todo estará bien", un beso cálido, un "te quiero", deseando dormir junto a alguien que los ame, que les brinde calor, amor, pasión, con tanto amor dentro de ellos para darlo a los demás, pero que nadie les brinda la oportunidad de mostrarlo, de recibirlo, de compartirlo, pensando en qué malo pueden tener para que nadie ponga su mirada en ellos, haciéndose cada día más pequeños, cada día menos visibles, muriendo cada día un poco, sonriendo cada día menos hasta el momento en que olvidaran como hacerlo.

Están también los que tienen dentro y fuera todos los años de la vida, quienes en sus rostros se dibujan los surcos del tiempo y el espacio, los que caminan lento, los que preguntan las cosas dos veces, los que platican las mismas historias, una y otra vez, los que "aburren", los que "fastidian", los que incomodan, los apartados, los abandonados en otros "hogares", los que visitan sólo en su cumpleaños y en Navidad, los llenos de una sabiduría que nadie desea absorber, los que mueren solos y olvidados, los que dieron todo y no reciben nada. 

Tantos corazones que en este momento están sintiendo una tristeza asfixiante y dolorosa, donde las lágrimas nacen sin poder detenerlas, donde toda esperanza ha desaparecido, donde sienten que merecen su destino, donde sólo esperan el momento de partir, donde han dejado de luchar, donde morirá el Sol antes de que llegue la noche. Mientras tanto, los demás, volviéndonos cada día más ciegos, más sordos, más apáticos, más insensibles y más cobardes ante los gritos silenciados, ante el sufrimiento ajeno, ante la desigualdad, ante el dolor, ante el hambre, ante la soledad, ante el atropello, ante el abuso, ante la brutalidad. 

¿Cuándo seremos mejores seres humanos? ¿Cuándo dejara de existir la indiferencia, la injusticia, la maldad, el egoísmo, la falta de empatía, el desamor?
¿Cuándo?

lunes, 7 de agosto de 2017

Vestidas de Sol





Cabalgan vestidas de Sol y arco iris
con un destino fijado recorren la ciudad
no las detiene nada, ni la lluvia, ni el aire
ni la imprudencia, o el desaire
sus obstáculos son muchos
zigzaguean entre nubes, entre dragones de concreto
entre ruido de trompetas, entre niños cazadores
entre serpientes aladas y hambrientas
algunas sucumben al embate del día
otras caen ante el cansancio acumulado
y las menos salen avante, 
vivas, orgullosas y desafiantes.

Cada año presencio la escena
y no dejo de maravillarme ni asombrarme.
La belleza de esa obra en la naturaleza
es única, especial y mágica
es sublime, es angelical, llena de gracia.
Quisiera convertirme en una de ellas
aprenderme su camino
llegar juntas al final 
saber su sendero, conocer su corta vida
su destino.

Sólo puedo imaginarlo, percibirlo
soñarlo, intentar escribir sobre ello
recordar su hermoso vuelo
traer a mi memoria y pensamientos
lo que sentí esta mañana al verlo
sonreírles agradecida
por ese espectáculo lindo y bello
esperar que Dios me conceda
el regalo de verlo de nuevo... 

viernes, 4 de agosto de 2017

Oscuridad eterna

Oscuridad inmensa, absoluta
sin Luna, sin estrellas
noche infinita, cielo vacío
tarda mucho en llegar la mañana
el Sol se dilata, me hace falta
necesito su calor, tengo tanto frío.

Amo el iluminado cielo
lleno de polvo de estrellas
amo su luz parpadeante
pero hoy no las percibo, 
han desaparecido.
¿A dónde se habrán ido?
¿De qué estarán huyendo?
necesito que regresen
sin ellas, no encuentro el camino

Pasa tan lento el tiempo
me impacienta su tardanza
saberme sola entre la nada
sin rumbo fijo ni destino
me derrumba, me quebranta
me debilita, me hace pequeña.
La poesía desaparece
desaparece la melodía
se desdibuja La Gioconda
se vuelve eterno el adagio 
se interrumpe el canto del ave
el silencio cubre todo.

Ya he caminado bastante
sin encontrar el camino
dormiré bajo ese árbol,
tan inmenso, tan sombrío
me cubrirán sus ramas
me arroparán sus hojas
y el sueño lograra que pase
esta noche tan eterna
tan distante, tan serena.

domingo, 25 de junio de 2017

Carta de Amor

Amado Manuel:
      
                         Te escribo estas líneas viendo a través de mi ventana, recordándote, pensando en ti. A lo lejos observo los árboles y como el viento juega con sus ramas y las mece con su melodía infinita, más allá logro ver múltiples nubes que hacen su viaje diario al extremo del cielo, veo como no tienen fin en el lienzo celeste, más lejos aún, está el océano, ese gran inspirador de múltiples canciones, poemas y libros, testigo de un sin fin de declaraciones de amor, de manifestaciones de cariño y felicidad, y me trae a la memoria el día que pase justo arriba de él, sobre las nubes y percibí su grandeza, sintiendo como esa inmensidad de agua era la distancia que nos separaba. 
No puedo evitar imaginar en qué estaríamos haciendo en este preciso momento, si hubiera permanecido allá, quizá preparándote la cena, quizá viendo una película, quizá viéndote hacerme un delicioso sándwich de jamón y queso, quizá recostada en tu hombro, quizá abrazados, quizá tomados de la mano y viendo como Salva se ponía celoso y buscaba la manera de llamar nuestra atención para que lo acariciáramos, no sé, pero lo que sí sé, es que te extraño cada día más.
Este día fue particularmente difícil, no pudimos estar juntos, y sabes que cuando no podemos estarlo, nos pesa más la separación. Han pasado apenas tres meses desde el último beso antes de mi partida, pero parece que hubiera pasado muchos meses más, intento distraer el pensamiento, escuchando música, leyendo un poco, caminar con mi mamá, con mi hijo, pero aunque ayuda mucho, inevitablemente llega el instante en que cualquier detalle hace girar mi memoria hacía ti, pienso en qué harás, en cómo estarás, si duermes o juegas con Salva, o acaso ves una de tus películas o series  favoritas.
Para mí fue maravilloso encontrarte después de tantos años, justo cuando ya había perdido la esperanza, eso fue un bello regalo de Dios, sé que debo ser pacientes y que así como llegó el día en que nos conocimos, así, en un futuro cercano, podremos realizar el más hermoso sueño: vivir juntos para no separarnos jamás. Eso es lo que me hace sonreír cada día, a pesar de la distancia, la ilusión de que pronto, muy pronto, vaya de nuevo a tu encuentro, con sólo el boleto de ida y sin ninguna fecha de regreso.

Vives en mi corazón, respiro tu amor, tu alegría y tus sonrisas son mi aliciente y esperanza. Por siempre tuya:
                                                                                                         Fabiola

domingo, 28 de mayo de 2017

De humo y niebla


humo


Inicia el momento
nacen las nubes
hechas de fuego
de lava ardiente 
y estelas de incienso.

De pronto sucede
se dibuja su rostro
le sonríe, le llama
degusta un poco
sabe a sus labios
a su savia 
a sus besos.

Le habla entre líneas
él desespera, no entiende
se desdibuja
se pierde
intenta tocarla
no puede
nace el silencio
dura eternidad
y comienza de nuevo.

Renace el ciclo
espera impaciente
atento, inmutable
cobra vida el pincel
se completa el trazo
escucha una palabra
es susurrada,
a su oído, suavemente, 
descubre el misterio.

Ella sonríe con ternura
complacida, plena
deja en él todo
lo toca, lo cubre
deja su aroma
su esencia, su mirra
se queda quieta
se entrega
perfuma el suspiro
lo llena de aliento.

Él desea más
desea retenerla
la absorbe, la consume
la atrapa
la hace suya
la agota, la desvanece.

Antes que ella huya
la abraza eternamente
pincelan una sola estela 
se fusionan 
se unen, se funden
se diluyen en el aire
se hacen humo
se hacen niebla
cierran sus ojos.

Desaparecen.

viernes, 14 de abril de 2017

Hermosa realidad

Como en un ensueño mágico, lleno de realidad y emociones
llegué a ti  transparente, sin coraza, ni timidez, ni barrera
observé tu figura a lo lejos, me esperabas sonriente
deseando el abrazo, el beso, la tierna caricia,
la felicidad en la mirada, mi rostro reflejado.

Las primeras palabras, los primeros acordes,
las primeras sensaciones, los sentimientos
compartiendo todo, en todo momento
siempre de la mano, viviendo el amor
dormir a tu lado, sentir tu aliento, tu calor.

Soy la reina en tu palacio
tú eres el amado rey en mi corazón
fascina la forma en que me proteges
maravilla lo realmente sincero de tu amor.

Despertarme a tu lado es lo más bello
sentir tu suave caricia, el primer beso
escuchar tu voz, ver tu sonrisa
desayunar juntos, tomar el café.

Siguiendo de cerca las caricias furtivas
los juegos traviesos, las deseadas miradas
pronunciar los te quiero, los te amo
mientras rodeo tu pecho con mis manos
me besas de nuevo con deseo y pasión.

Terminamos de amarnos, de recorrernos
con poco aliento, desfalleciendo
el corazón desbocado, el pulso al extremo
cerramos los ojos, nos llenamos de sueños
el mundo desaparece, la felicidad nos invade
en nuestro maravilloso universo
nuestro bello refugio
nuestro, sólo nuestro.


 





jueves, 9 de marzo de 2017

A su encuentro

La última noche con su silueta 
está llena de inmensa melancolía
extrañará su figura entre brumas, 
apenas difuminada, evaporada
le hará falta ver su entrada triunfal, 
entre brillantes, lleno de luz, de brillo
le harán falta sus besos hechos de brisa
y sus brazos llenos de ternura infinita.

 Comenzara su sueño nocturno, 
apareciendo familiares escenas
seguramente estará él impaciente 
llenando de imágenes, de acuarelas, de melodías
pintando de colores, de colibríes, de mariposas
buscando que en su descanso
nazca la música, el Arte, la poesía.

Su refugio se sentirá muy triste 
sin la eterna soñadora a su lado
pensara en todo lo que alcanzó a descubrir 
entre sonrisas, alegrías y llanto
aprenderá a vislumbrar las sombras externas 
que caminan, que corren, que hablan, 
que preguntan, que sonríen por su ventana
y guardara amorosa, paciente 
aprendiendo a valerse por sí sola.

Caminara unos cuantos pasos más 
todo la lleva hacia el caballero anhelado
su corazón late emocionado, ansioso, enamorado
va a su encuentro soñado, la espera ha terminado
sus cálidos brazos aguardan su llegada
cada segundo acorta la distancia y ella, 
ella solo desea ver su sonrisa, su felicidad reflejada.

Esta noche parecerá eterna, 
las horas pasaran lentas
el amanecer se abrirá paso, pronto
llenara la mañana con su gallardía
comenzará la cuenta regresiva
pronto llegaré, mi amor, le gritara en silencio
él responderá, aguardo por ti, desde el primer día.



domingo, 19 de febrero de 2017

Entre sueños

Caminaba entre ardientes diamantes
no domaba los pensamientos desbocados
intentaba vislumbrar la lejanía, alcanzarla
sus pies descalzos se cubrían de arena
se detenía y le atrapaba su figura
quería abrazarla y se esfumaba entre sus dedos.

Era tan solo un sueño, uno no muy bueno
donde le encontraba y le perdía
donde lo besaba y se alejaba
donde le pintaba y le borraba
donde nacía el amor y se desvanecía.

Despertaba llena de tristeza
el corazón atormentado por la duda
necesitaba escucharle enseguida
lograr con su voz, sentirse querida
llenarse de su amor, de su deseo
y saberse eternidad, luz y consuelo.

Siempre luchando con supuestos gigantes
con bellas doncellas y princesas aladas
en todo momento viendo su pobre ropaje
ella siendo de barro y de espuma
se vence fácilmente, sin lucha de por medio
se desdibuja volviéndose etérea
se evapora volviéndose viento.

 Tiene que llegar el hombre con brillantes alas
tiene que rescatarla apresuradamente
antes que el dragón la consuma por dentro
antes que la pintura se dibuje plenamente
y termine caminando entre las nubes
consumida por su propio fuego eterno.

lunes, 30 de enero de 2017

Bruno

Era ya muy tarde ese día, había llovido toda la mañana y la humedad aún se palpaba, la brisa fresca soplaba y llenaba de recuerdos y melancolía su memoria, era de esperarse, creía haber olvidado toda esa historia de amor devaluado, de abusos de toda índole, de ausencias y de indiferencia, pero no era así, aún su memoria se negaba a olvidar. Nunca la había valorado, nunca la había respetado ni amado, solo había sido prácticamente la incubadora de sus dos hijos varones que ahora ya eran hombres adultos y cada uno con una vida hecha y al menos con una aparente felicidad, la cual, ella nunca había podido sentirla antes de esa tarde, porque esa tarde sucedió algo diferente a todo lo que había experimentado, esa tarde caminando por la playa, viendo y respirando el mar que tanto amaba, lo conoció. Estaba solitario, abandonado, con una mirada muy triste, creo que la más triste que ella había visto, estaba sediento, hambriento, sin fuerza, suplicando sin palabras, que lo ayudara, que no siguiera caminando como si no lo hubiera visto.
Ella se detuvo, le sonrió, lo ayudó llevándolo a casa, le dio de comer, de beber, le dio un lugar donde dormir, donde recuperar las fuerzas, él la miraba agradecido, deseaba abrazarla, besarla, decirle que era la mujer más bella y buena del mundo, pero no dijo nada, no pudo hacerlo, se quedo dormido y así fue por muchos días.
Con el paso del tiempo, fue recuperando las fuerzas y se dio cuenta que esa mujer era un ángel, un ser tan hermoso y bueno, alguien que estaba regalándole su cariño, sus cuidados, su tiempo, estaba tan feliz de conocerla, no podía dejar de sonreír, de intentar poder demostrarle todo lo que ya empezaba a nacer dentro de su corazón, que ella había entrado directamente y que ya no iba a poder sacarla de ahí. 
Ella se encariño con él, bueno, fue mucho más que eso, se enamoro, ya no podía abandonarlo, se había ganado su corazón y se había ganado su amor, se hicieron inseparables, caminaban todos los días por la playa, desayunaban juntos, comían juntos, dormían juntos, y así pasaron los años, muchos diría yo, y ella conoció el amor verdadero en él, por fin supo lo que era amar y ser amada, por fin supo qué significaba la fidelidad total hacia ella, así lo sentía, y era feliz, y sonreía, por fin había encontrado su media naranja, su alma gemela, su otra mitad, su compañero.
Estaban muy contentos de pertenecer al otro de forma total, nadie más existía, sólo ellos dos, la música que amaban escuchar juntos, el mar que les cantaba melodías de amor y las tardes de película, recostados en el sofá, acurrucados y comiendo palomitas.
Pero esta historia tenía un final muy próximo. Una mañana, él no estaba a su lado cuando ella despertó, le buscó por toda la casa, salió corriendo a buscarlo por la playa, pero todo fue inútil, había desaparecido tan abruptamente como ese día que apareció de la misma forma, sin esperarlo, tomándola desprevenida. Pasaron varios días los cuales, ella aún guardaba esperanza de que regresara, de verle entrar por la puerta, alegre, ladrando, moviendo la cola, lamiendo su cara, demostrándole de esa forma, cuanto la amaba, pero ese día nunca llegó, aunque dicen por ahí, los que la conocían, que ella nunca dejó de esperarlo, que ella nunca volvió a mirar a otro en la playa, dicen que nunca más volvió a sonreír, que todo el tiempo caminando por la arena, se le podía escuchar gritar su nombre con la ilusión de que la escuchara: Bruno!

domingo, 8 de enero de 2017

Es de noche

Es de noche, sopla el viento
me trae tu aroma, tu calidez, tu recuerdo
entra en mi esencia, cual nube al cielo
caen la luz, las gotas, el frío y el tiempo.

Voy a la cama, sueño despierta
te veo venir, entre bruma, sonidos y brisa fresca
avanzas despacio, suavemente te acercas
tocas mi rostro, me abrazas, me proyectas

Me acerco a tu pecho, acaricias mi espalda
rosas mi frente, me miras, me desarmas
platicas del día, de versos, de la belleza, del alma
atenta escucho, tus palabras, tu voz, tu melodía, tu añoranza.   

Sonríes gustoso, amoroso me observas
dibujas en mis hombros vistosas aves pequeñas
hechas con tus dedos, pintadas casi al alba
para borrarlas con caricias, con delicadeza, y esperanza

Escribes mientras tanto, bosquejos de un poema
que nace en tu corazón y que en tinta se plasma
 borras y corriges, no quieres que falle nada
al fin satisfecho sonríes, tu poema de amor nacido te llama

Me despiertas con delicados besos, cálidos como el agua
sin abrir mis ojos, sonrío, murmullo en silencio palabras
respiro tu aliento más cerca, tomo tus manos amadas
miramos juntos el Sol, que tímido entra por la ventana.

Es tiempo de despertar, un ave afuera canta
cae el frío, la neblina, la nieve, la pronta calma
dentro el fuego arde aún, aún abraza nuestra cama
nuestros cuerpos siguen unidos, nuestra felicidad nos delata