Y te veo frente a mí
con esa mirada inquisitiva
lacerante, critica
victoriosa, altiva
dominante, vencedora.
La contraparte lo soy yo
en mis pensamientos magullados
en el latido cansado
y el mirar al suelo, a la tierra.
Cada día es fuerte la batalla
es difícil ganar a tan potente guerrero
tiene todas las armas posibles
conoce los puntos débiles
y sabe utilizar todo el lenguaje aprendido.
Enoja su mirada desdeñosa,
su andar sin quebranto y sin mesura,
deseos de desdibujarla totalmente
de borrarla de golpe en la escritura,
mas es parte fundamental del cuadro
sin él, haría falta algo,
no existe la obra sin el lienzo,
ni el lienzo sin las pinturas,
ni las pinturas sin el pintor,
se complementan, se necesitan.
Quizá equilibrando las partes,
quizá dejando de escucharlo.
Mientras, aún estás frente a mí,
vencedor de mil batallas.
Pero qué obtienes?. Nada,
sólo sonríes por instantes,
crees ser indestructible,
pero al ganar, sólo pierdes,
sólo escribes tu propio final.
Cuando aprendas a ser complemento,
a ser fuerza del reflejo, a fortalecerlo
crecerán tus brazos hacia al cielo
pintaras de colores tus hojas
aprenderás a gozar del paisaje,
de ese paisaje que mis ojos dibujan
que mis manos logran palpar
y que mis sentidos disfrutan.
Entonces siempre sera Primavera
siempre cantará el ave mañanera
siempre será de día
nunca habrá desierto en tu océano
dejara de existir el silencio,
brillara la música y las sonrisas
la brisa tocara tu piel
y caminaras sobre blancas nubes.
Fortalécete sabio guerrero,
busca muy dentro de ti,
siente de qué estás hecho,
tus alas desean abrirse al cielo
sabes volar, sólo que lo olvidas
toma la decisión de tu existir.
Renaces aprendido y valorado
o morirás solitario, sin vida
Muy bueno, mi amor. Te amo.
ResponderEliminarTe amo
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