martes, 13 de septiembre de 2016

Respeto y Tolerancia; la diferencia

respeto


Empieza el día y una lluvia de matices la cubre, un cielo azul, con un Sol brillante, unas nubes blancas, o a veces grises, un arco iris dibujado por las manos de la naturaleza o a veces una tormenta hecha agua cae sobre la tierra. La sonrisa de tu hijo, o a veces el reclamo de un desayuno urgente, un "Te amo", un "nos vemos", Dios te bendiga, un "hasta luego", vecinos sacando la basura de sus casas, barriendo la acera, yendo a comprar víveres, saliendo a caminar o paseando a la mascota, personas que van manejando hacia su trabajo o yendo a dejar a los niños a las escuelas, abuelitas cocinando algo rico para su familia o leyendo algún libro dentro de un asilo.
Personas entrando a la iglesia para escuchar la misa del día, otras en un hospital cuidando a un familiar enfermo o siendo las que reciben los cuidados, personas en casa jugando con su gato, pintando acuarelas o escribiendo un mensaje lleno de amor para su esposa al otro lado del mundo. Gente bailando, haciendo el amor, besándose, abrazando a su pareja o a su hijo, personas velando llorosas a un ser querido, o festejando la llegada al mundo de un nuevo miembro en la familia, personas despidiendo a los amigos en un aeropuerto, o recibiendo gustosas con flores a alguien que retorna desde otro país.
Todo momento siendo diferente a cualquier otro momento, toda persona con una historia de vida, única y distinto a la de cualquier otro ser humano en la tierra, con sus propias alegrías, tristezas, preocupaciones, con su propia manera de ser, vistiendo diferente, con un color de piel diferente, con diferentes creencias religiosas y filosofía de vida, con distinta preferencia sexual a la nuestra, con una cultura y costumbres no iguales a de nuestro país, ciudad, etc.
Todos los seres humanos somos individuos con derecho a vivir libremente, de acuerdo a nuestra forma de pensar y creer, de acuerdo a nuestros valores personales y familiares, con el derecho a manifestar nuestra preferencia sexual sin miedo o vergüenza, esperando el respeto y la tolerancia de los demás, y siendo nosotros mismos respetuosos de los otros.
Nuestro enemigo no es el "diferente", no lo es el que mide muchos centímetros de estatura, o el que mide pocos centímetros, no es el que pesa muchos kilos o el que pesa pocos, no lo es el que tiene un color de piel diferente al nuestro, ni tampoco el que habla otro idioma, no lo es el que usa el lenguaje con señas o no puede escucharnos, no lo es el que usa bastones, o andadera para caminar, ni tampoco el que usa una silla de ruedas, no lo es el que pide dinero en la calle para comer, o el que quiere limpiar tu parabrisas para ganarse una moneda, no lo es el que trabaja duramente durante jornadas largas en un sembradío, ni tampoco es tu enemigo el que tiene una preferencia sexual diferente a la tuya, no lo es tampoco el que no puede ver y camina lentamente por la calle, ni tampoco es nuestro enemigo el anciano que repite una y otra vez la misma historia porque se le olvidan ya las cosas.
Salir a las calles a manifestarnos contra lo "diferente", me parece una perdida de fuerza y unión, porque la usamos para discriminar a otros, porque la usamos como división, en lugar de unirnos para cosas verdaderamente importantes y que en verdad nos afectan como sociedad y como seres humanos. Debemos unirnos para luchar contra verdaderas injusticias que suceden en el mundo, salir por millones a las calles para exigir que se cumplan nuestros derechos más fundamentales, para pedir que paren los que pisotean los derechos de los demás, los que abusan psicológica y físicamente de un ser inocente e indefenso, los que manipulan para lograr un beneficio personal, los que discriminan, los que corrompen, los que privan de la vida a otro ser humano, los que provocan guerras, los que encarecen medicinas, los que lucran con el hambre, los que pagan un sueldo de miseria, los que se enriquecen a costa de la vida de los demás. Para eso debemos unirnos y salir a las calles del mundo, por millones, demostrando que somos muchos los dolidos, los pisoteados, los que necesitamos y deseamos una vida llena de respeto y tolerancia, donde podamos trabajar y vivir honradamente, con tranquilidad y con paz.

2 comentarios:

  1. Un artículo realmente bueno, con el que estoy totalmente de acuerdo. Enhorabuena, mi amor!.

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  2. Muchas gracias, mi vida. Tus palabras para con lo que escribo son muy valiosas para mí... ♥

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