Cada día, cada tarde, cada noche
la intensa mujer
que habita en mí,
te
espera, te aguarda,
llena de ansiedad,
de deseo insaciable
y al mismo tiempo
llena de paciencia,
de tranquilidad y paz,
llena de
fuego al rojo vivo
y de la misma manera
llena de suave calidez,
de ternura y quietud,
te espera
en su cama,
el lugar donde es reina,
diosa, hembra y sumisa
el lugar que es el santuario al amor,
a la pasión ilimitada, irreverente
donde pasa de ser mujer
a ser tu mujer,
donde pasas de ser hombre
a ser su hombre,
ahí permaneces por siempre
atrapado en sus redes
de descomunal deseo,
ahí permaneces prisionero
en
sus más intimos
y secretos pensamientos
y ahí permaneces cautivo
en su
corazón, en su piel y en su fuego...
Precioso poema, mi amor.
ResponderEliminarGracias, mi amor, me alegra que te guste mi espera por ti hecha letra, mi alma, desde que te conoció, dejo de ser desierto y ahora es un jardín floreciendo y llenándose de hermosos tulipanes... ♥
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