martes, 8 de marzo de 2016

Sueños azules

Era una de esas noches, silenciosas, sin estrellas ni luna, sin movimiento, sin euforia, era una de esas noches en las que los pensamientos se dejan llevar por lugares desconocidos e inhóspitos, donde nacen los miedos y las dudas, donde enseguida que llegas ahí, debes salir de inmediato o te quedaras atrapado en sus rincones llenos de imagenes y melodías sin eco ni color.

Cada que aparecen noches así, suelo plasmarlo, suelo describirlo y así sacarlo desde donde va naciendo, antes que llene el corazón de penumbras y oscuridades, cada cual tiene estos lapsos donde simplemente cae por segundos al precipicio, y siento que es muy bueno tenerlos porque solamente así sabremos disfrutar y gozar y valorar las noches estrelladas, con luna llena, con múltiples sonidos y tantos colores como un arco iris nocturno, solamente cuando se extrañan o se pierden o se está lejos de ciertos momentos, personas, de el hogar, de nuestro país, etc, se puede valorar lo importante que son para nuestra vida y felicidad.

A veces minimizamos instantes compartidos, atardeceres bellos, el vuelo de una mariposa, el canto de un ave, la sonrisa de un hijo, el abrazo de un padre, el te amo del ser que amas, una caminata sintiendo el viento en nuestro rostro, el poder dar ayuda a alguien que lo necesita, o tan solo una palabra de aliento para el que sólo recibe silencios; los minimizamos porque nos sentimos inconscientemente eternos, inmortales, pensamos que viviremos mucho tiempo, y que tendremos otra oportunidad para poder hacer o decir las cosas que dejamos de lado.

Esta noche vacía de estrellas y luna, de sonidos y melodías, dibujare en el cielo con mi propia mano millares de luces brillantes, traeré a la perla infinita, la colocare frente a mi ventana, compondre una bellisima letra y música de una canción jamás antes cantada, sonreiré llena de felicidad por poder hacerlo, por tener un corazón amado que me da los instrumentos necesarios para crear todo, hasta lo imposible, brillara mi mirada plena de esperanza e ilusión, de sueños por cumplir, de momentos por vivir, de besos y caricias por dar, de sentimientos por sentir, de manos por tomar.

Y de pronto la noche se volverá día, la lluvia abundante dejara una señal a lo lejos que me llamara, que me dirá: -Ven, y yo iré a su encuentro, feliz, sonriente y sonriendo, porque deseo tanto que llegue ese día, el día en que sepa verdaderamente cuantas horas faltaran para el encuentro con mi bello destino, mientras tanto, seguiré esperando el instante, seguiré construyendo los puentes que hacen falta, seguiré amando y dejandome amar, disfrutando cada minuto compartido, intentando recordar que cada segundo no disfrutado como único e irrepetible, se perderá para siempre y no volveré a tener la oportunidad de gozarlo y hacerlo gozar al máximo, intentando vivir el aquí y el ahora, siendo muy agradecida con lo que tengo, que para mí, es muchísimo y muy hermoso, y recordando que nunca en toda mi existencia me había sentido y encontrado tan llena de vida, de felicidad, y tan plena como lo soy ahora mismo, en este tiempo y espacio. ♥

mujer con luna
                                           Mujer con luna de Carlos Orduña Barrera

2 comentarios:

  1. Me hace feliz sentirte feliz, mi amada.

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    1. Desde el primer momento en que te percibí, desde el mismo instante en que sentí tu amor y comence a conocer tu más profundo ser, te amé y soy más feliz... ♥

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