Esta noche regresó el amado poeta
una sola mirada suya calmo la tempestad
cubrió de calidez el hielo del mar
llenó de paz el alma del lobo
y de tranquilidad su corazón voraz.
Las estrellas caían mientras tanto
deseaban vestirlos con su luz brillante
deseaban que resplandecieran juntos
y así vivir por siempre en la piel de ambos
tocar y sentir el amor inmenso
y volverse fuego entre caricias de ellos.
Sonrió de nuevo la doncella alada
dibujó el poeta sonrisas puras
el poder que sobre ella tiene
lo da su ternura, su dulzura, suyas
y lo efímero de la tormenta airada
terminó en abrazos y besos candentes
que recuerdan los grandes amores
que la historia nos muestra a veces.
El sol salió antes de tiempo
se encontró con la luna esta noche
era visible sus ganas de verlos
disipando las brumas y penumbras
y dibujando de nuevo los girasoles.
Poeta cuán grande es tu amor por ella
cuán inmenso es el amor de ella por ti
los sueños soñados despiertos
muy pronto los vivirán en Madrid
Y juntos, muy juntos un día
dormirán abrazados al fin.
Te amo, cielo.
ResponderEliminarTe amo, mi vida... ♥
Eliminar